La banquina chica del puerto de Mar del Plata fue escenario de una escena poco habitual cuando se descargaron más de 120 cajones de atún barrilete, una especie que no se registraba en la rada local desde hacía más de 30 años, informa Pescare. Su llegada a bordo de las tradicionales lanchas amarillas, acompañada por la presencia de turistas y visitantes, recordó momentos históricos de la pesca costera marplatense.
El recurso descargado corresponde al atún barrilete (Katsuwonus pelamis), un túnido migratorio conocido internacionalmente como skipjack tuna, caracterizado por ser uno de los peces más activos, veloces e inteligentes del Atlántico Sur. Se trata de una especie asociada principalmente a aguas tropicales y subtropicales, con presencia vinculada a isotérmicas más cálidas, lo que explica el interés generado por su aparición cerca de la costa bonaerense.

El atún barrilete regresó a la banquina histórica de Mar del Plata tras más de 30 años, con más de 120 cajones descargados y sorpresa entre tripulantes.
Más allá del volumen, el episodio resulta significativo. En el puerto de Mar del Plata, cuando se detecta un recurso poco habitual, suele ser la flota más tradicional —integrada por lanchas amarillas y embarcaciones costeras menores— la que primero lo identifica y aprovecha. Este comportamiento responde a un conocimiento directo del caladero, una lectura detallada del mar y una flexibilidad operativa que permite orientar las capturas hacia especies que aparecen por ventanas biológicas específicas o por oportunidades de mercado.
En ese marco, las capturas de especies como bonito o pez limón forman parte de la atención constante de estas embarcaciones, aun cuando no integren la rutina habitual del puerto. La aparición del barrilete refuerza esta dinámica. Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), la especie es epipelágica y oceánica, con adultos distribuidos aproximadamente dentro de la isoterma de 15 °C, en un rango que oscila entre 14,7 y 30 °C.
En paralelo, estudios de oceanografía regional registran señales de aumento de temperatura en el frente costero marplatense. Trabajos del Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP) describen incrementos térmicos y la coexistencia de especies subtropicales y tropicales durante los períodos más cálidos, un fenómeno compatible con la denominada “tropicalización” de las comunidades de peces. En este contexto, el atún barrilete funciona como un indicador biológico, vinculado a condiciones favorables de temperatura, corrientes y disponibilidad de alimento.
Entre las embarcaciones que participaron de las capturas se destacó la lancha Siempre Sara Madre, una de las naves emblemáticas de la pesca costera local.
Durante la jornada, los tripulantes relataron que la detección del recurso se produjo al observar que “el mar hervía”, lo que motivó la decisión de realizar la cala. En cuanto al destino comercial, se evaluaba la respuesta del mercado, con expectativas de interés por parte de conserveras y de sectores que trabajan este tipo de pescado, considerado de valor diferencial.
La descarga tuvo un fuerte impacto visual y simbólico. En embarcaciones donde el trabajo se desarrolla en espacios reducidos y con comodidades mínimas, la aparición de un recurso distinto representa no solo un ingreso adicional, sino también una recompensa al esfuerzo cotidiano.
Redacción por dataPORTUARIA
Fuente: Pescare