De acuerdo con información publicada por Forbes Argentina, con autoría del periodista Fernando Heredia, el complejo energético-minero cerró 2025 con un desempeño exportador récord, posicionándose a muy corta distancia de la soja, históricamente el principal generador de dólares de la economía argentina.
En conjunto, energía y minería acumularon exportaciones por más de US$ 17.000 millones, apenas unos US$ 4.000 millones por debajo del complejo sojero, marcando un cambio estructural en la matriz exportadora del país. Según estimaciones oficiales, este diferencial continuaría reduciéndose y el liderazgo se revertiría a partir de 2027, con un fuerte salto proyectado hacia 2035.
Las proyecciones difundidas por el ministro de Economía, indican que estos dos sectores podrían generar hasta US$ 75.000 millones de superávit comercial hacia 2035, consolidándose como los nuevos motores estructurales de la economía argentina.

Energía y minería exportaron más de US$ 17.000 millones en 2025 y se acercan al liderazgo histórico de la soja en la generación de divisas.
Los resultados de 2025 incluso superaron las previsiones iniciales del Palacio de Hacienda, a pesar de la caída del precio internacional del petróleo, que promedió poco más de US$ 60 por barril, unos US$ 20 menos que en 2024.
En el caso del sector energético, las exportaciones crecieron 12,8% interanual en valor y 28,5% en cantidades, alcanzando US$ 11.086 millones. De ese total, US$ 6.700 millones correspondieron al petróleo, mientras que US$ 665 millones provinieron del gas, impulsado principalmente por Vaca Muerta.
Al mismo tiempo, las importaciones energéticas cayeron 22,7%, lo que permitió alcanzar un saldo comercial positivo récord de US$ 7.800 millones, el más alto de la historia argentina y equivalente a casi el 70% del superávit total del país.
Desde la consultora ABECEB señalaron que, hacia adelante, se espera que las exportaciones continúen creciendo, aunque a un ritmo levemente menor que en 2025.
“El sector energético profundiza su rol como nuevo motor estructural de las exportaciones argentinas”, destacaron.
El desempeño de la minería mostró una dinámica distinta. En 2025, el sector alcanzó un récord histórico de exportaciones por US$ 6.037 millones, explicado en gran medida por el boom de precios internacionales, más que por un aumento significativo de volúmenes.
El oro lideró las ventas externas con alrededor de US$ 4.000 millones, seguido por la plata, con cerca de US$ 900 millones. Este contexto de precios elevados reforzó las perspectivas de mayor exploración, con el objetivo de extender la vida útil de los yacimientos actuales y desarrollar nuevos proyectos.
El litio, en cambio, atravesó una etapa diferente: caída de precios internacionales pero fuerte expansión de la capacidad productiva. En 2025, la producción superó las 118.000 toneladas de carbonato de litio equivalente (LCE), duplicando los niveles de 2023.
Desde ABECEB anticipan que, a mediano plazo, los precios del litio podrían recuperarse gradualmente, impulsados por el desequilibrio entre oferta y demanda y el crecimiento sostenido vinculado a la electromovilidad y el almacenamiento energético. La consultora prevé, además, otra duplicación de la capacidad instalada hacia 2028.
Según explicó Natacha Izquierdo, directora de Operaciones de ABECEB, el buen desempeño exportador de la minería ya no responde únicamente al ciclo de precios.
“Cada vez pesa más la expansión de capacidad y el pipeline de proyectos, donde el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) aparece como una herramienta clave para destrabar inversiones y dar previsibilidad de largo plazo”, sostuvo en diálogo con Forbes.
En ese marco, el cobre emerge como la gran apuesta estratégica del sector. Los proyectos que aplicaron al RIGI superarían los US$ 20.000 millones de inversión y podrían generar exportaciones anuales por más de US$ 10.000 millones.
Desde ABECEB señalaron que los primeros flujos exportadores significativos de cobre se materializarían hacia el final de la década, con un primer gran salto previsto para 2030, cuando el superávit comercial energético-minero alcanzaría los US$ 15.000 millones, cifra que podría más que duplicarse hacia 2035, hasta los US$ 31.000 millones.
Redacción por dataPORTUARIA