Según informó The Wall Street Journal (WSJ), GMS, el mayor comprador global de buques destinados a reciclaje, presentó una solicitud ante la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de Estados Unidos para obtener una licencia especial que le permita adquirir y desguazar tanqueros sujetos a sanciones internacionales.
La iniciativa apunta a los buques que integran la denominada “flota en las sombras”, utilizada para transportar crudo de origen iraní, ruso y venezolano. De acuerdo con Anil Sharma, fundador y CEO de GMS, la aprobación del permiso permitiría a los armadores sancionados retirarse del mercado, reduciendo el número de naves involucradas en el transporte ilícito de hidrocarburos y mejorando la seguridad de la navegación comercial.
El pedido se produce en un contexto en el que Estados Unidos, la Unión Europea y el Reino Unido han intensificado los esfuerzos para identificar, sancionar e incautar buques vinculados a estas operaciones. Sin embargo, el impacto de las medidas sigue siendo limitado frente a la magnitud del fenómeno. Según la firma de inteligencia marítima Windward, más de 2.000 buques estarían involucrados en actividades asociadas a la flota en las sombras, mientras que Estados Unidos ha incautado hasta ahora solo siete unidades.
Desde GMS sostienen que las restricciones financieras y comerciales impuestas a los armadores sancionados dificultan la disposición final de los buques, ya que tienen prohibido operar con ciudadanos o empresas estadounidenses y quedan excluidos del sistema financiero en dólares. En ese escenario, la compañía considera que un mecanismo legal de reciclaje reduciría riesgos operativos y generaría actividad para entidades financieras y sectores industriales de Estados Unidos.

GMS solicitó a la OFAC una licencia para desguazar buques sancionados de la “flota en las sombras”, según informó The Wall Street Journal.
Datos de Clarksons Research indican que actualmente 936 tanqueros se encuentran bajo algún régimen de sanción, más del doble que a comienzos del año anterior, lo que equivale a cerca del 16% de la capacidad mundial de la flota. La edad promedio de estas naves supera los 21 años, frente a un promedio global de 14 años.
GMS actúa como intermediario en el proceso de desguace, gestionando la compra y traslado de buques hacia astilleros especializados en Turquía, Bangladesh, Pakistán e India. Sharma aseguró que la empresa cuenta con la capacidad financiera y operativa para retirar del mercado más de 100 buques por año.
Desde el ámbito regulatorio, no se registran señales claras de que la administración estadounidense esté dispuesta a habilitar mecanismos que impliquen pagos directos a armadores sancionados. En ese sentido, Claire O’Neill McCleskey, exresponsable de cumplimiento de OFAC, señaló que una iniciativa de este tipo requeriría incentivos adicionales, más allá de la simple retirada de los buques del servicio.
Sharma afirmó que existen armadores interesados en enviar sus naves a desguace, pero que continúan operando en servicios irregulares ante la imposibilidad de venderlas o mantenerlas fuera de operación. Entre las alternativas analizadas, mencionó un esquema que incluiría el pago de penalizaciones al gobierno estadounidense y condiciones específicas sobre el uso de los fondos obtenidos por la venta.
Desde el Departamento del Tesoro de Estados Unidos indicaron que no comentan solicitudes de licencias particulares, aunque reafirmaron su compromiso con iniciativas orientadas a mejorar la seguridad marítima y retirar del servicio buques designados. El proceso de evaluación por parte de OFAC suele extenderse durante varios meses, aunque GMS solicitó acelerar el análisis debido al volumen de embarcaciones involucradas.
Redacción por dataPORTUARIA