La construcción del puente internacional que forma parte de la Ruta Bioceánica entre Carmelo Peralta (Paraguay) y Puerto Murtinho (Brasil) se encuentra en etapas avanzadas, con un progreso físico de obra que ya supera el 60 %, según información oficial del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) de Paraguay.
Esta estructura de 1.294 metros de longitud, compuesta por accesos viales y un tramo principal atirantado, es la pieza central del avance logístico del Corredor Bioceánico de Capricornio, la iniciativa que busca integrar físicamente a Brasil, Paraguay, Argentina y Chile con una vía terrestre de alcance regional e interoceánico.
El Corredor Bioceánico de Capricornio —cuya propuesta técnica y de gobernanza implica la coordinación entre los gobiernos nacionales y territorios subnacionales de los países involucrados— fue formalizado como estrategia de integración física y económica desde finales del siglo XX y cuenta con un Plan Maestro Regional para orientar su ejecución.
El corredor, de más de 2.400 kilómetros, tiene como propósito conectar las rutas y puentes necesarios para vincular el Océano Atlántico con el Pacífico al atravesar el Chaco paraguayo y zonas del noroeste argentino, con acceso a los puertos chilenos del norte y a las redes logísticas del Mercosur.
La concreción del puente sobre el río Paraguay permitirá completar un nexo esencial entre la ruta PY15 en Paraguay y la red vial brasileña, habilitando así una conexión terrestre eficiente para el flujo de mercancías entre los puertos del Pacífico y del Atlántico. Esto representa un paso clave hacia la reducción de los tiempos y costos logísticos en el intercambio de bienes dentro de Sudamérica.
Al integrarse plenamente a la red de carreteras transcontinentales, la Ruta Bioceánica busca ampliar las alternativas de acceso al comercio global, ofreciendo una vía terrestre que complemente las rutas marítimas tradicionales como las que unen por el Canal de Panamá o circunnavegan la región. Este desarrollo logística permitirá una oferta más competitiva para la cadena exportadora de productos agrícolas, industriales y minerales, al facilitar la salida de cargas hacia mercados asiáticos y otras regiones del mundo sin depender exclusivamente de conectores marítimos convencionales.
La obra de infraestructura, financiada en parte por organismos y acuerdos binacionales, se espera que tenga impactos no solo en los flujos de mercancías, sino también en la integración de mercados, la eficiencia de la logística regional y la diversificación de las rutas de comercio exterior sudamericanas.
Redaccion por dataPORTUARIA