En el marco del debate por el acuerdo Mercosur–Unión Europea, referentes del complejo agroindustrial argentino subrayaron que el vínculo con Europa trasciende el intercambio comercial tradicional y se consolida como un sello de calidad global para los productos del Mercosur.
Desde el sector exportador señalaron que exportar al mercado europeo no responde únicamente a una lógica de volumen, sino a la posibilidad de integrarse a un esquema de reglas claras, previsibilidad normativa y estándares exigentes, que funcionan como ordenadores de decisiones de inversión y producción a largo plazo.
El presidente de CIARA-CEC, Gustavo Idígoras, sintetizó la relevancia estratégica del acuerdo al afirmar:
“Exportar a Europa es ganar la Champions League.”
Según explicó el dirigente, la importancia del acuerdo Mercosur–Unión Europea no radica exclusivamente en los volúmenes exportados, sino en el impacto que genera sobre la previsibilidad, las reglas de juego y los estándares que ordenan el desarrollo del sector agroindustrial argentino.
El acuerdo Mercosur–Unión Europea es interpretado como un marco de previsibilidad para la agroindustria, al establecer condiciones estables para el acceso a mercados altamente demandantes. En ese sentido, se remarcó que el entendimiento fija límites concretos en materia de política comercial, incluyendo restricciones a la aplicación de nuevos impuestos a las exportaciones.
Dentro de ese esquema, se destacó que en el comercio internacional de alimentos las retenciones no constituyen la norma, y que el acuerdo establece topes definidos, como en el caso de la soja, donde el nivel máximo no puede superar el 14 %.
Desde CIARA-CEC también se planteó que Europa atraviesa un cambio estructural, caracterizado por una menor producción primaria y una población rural envejecida. Este escenario abre oportunidades para el Mercosur en términos de relocalización de inversiones, integración de cadenas de valor y producción sostenible de alimentos.
La posibilidad de abastecer a un mercado exigente como el europeo aparece, en ese contexto, como una vía para elevar los estándares de toda la cadena agroindustrial, desde la producción primaria hasta la industrialización y la logística exportadora.
Redaccion por dataPORTUARIA