La firma del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea (UE), concretada el pasado fin de semana en Asunción, marca un punto de inflexión en una negociación que se extendió por más de dos décadas. Para la Argentina, el entendimiento abre una ventana de oportunidades para el sector agroindustrial y las exportaciones de largo plazo, en un contexto en el que el vínculo comercial con Europa mantiene un déficit estructural.
De acuerdo con datos oficiales del INDEC, entre enero y noviembre de 2025 la Argentina acumuló un déficit comercial de US$ 1.703 millones con la UE, resultado de exportaciones por US$ 7.921 millones e importaciones que ascendieron a US$ 9.624 millones, con un incremento interanual del 17,2% en las compras externas desde ese origen.
En ese período, la Unión Europea se posicionó como el tercer destino de las exportaciones argentinas, detrás de Brasil y China, concentrando el 10% de las ventas externas, mientras que explicó el 13,7% de las importaciones totales, una participación menor a la de China pero superior a otros socios relevantes.
A escala regional, el acuerdo involucra a un mercado de más de 780 millones de consumidores y, según un estudio encargado por la Secretaría de Estado de Comercio de España, representa cerca del 20% del PBI mundial, el 8,5% de la población global y alrededor del 30% del comercio internacional.
En 2024, la UE importó bienes por 56.000 millones de euros desde los países del Mercosur y exportó 55.200 millones de euros hacia el bloque, según Eurostat. En ese esquema, la Argentina fue el segundo socio comercial del Mercosur para Europa, detrás de Brasil, con un comercio bilateral de 16.400 millones de euros.
Argentina acumuló un déficit de más de US$ 1.700 millones con la Unión Europea en 2025, mientras el acuerdo Mercosur-UE abre nuevas oportunidades para las exportaciones. Fuente: INDEC
El acuerdo político alcanzado en diciembre de 2024 y las decisiones formales adoptadas por el Consejo de la UE en enero de 2026 habilitan su implementación comercial, aunque el proceso aún requiere la ratificación parlamentaria en los países involucrados. Estudios técnicos coinciden en que el impacto neto sobre el PBI será positivo para ambos bloques, con un efecto relativamente mayor para el Mercosur.
La estructura del comercio mantiene un patrón clásico. Según datos europeos, el 81,3% de las importaciones de la UE desde el Mercosur corresponden a bienes primarios, mientras que el 86,6% de las exportaciones europeas al bloque son manufacturas.
En el caso argentino, las exportaciones a Europa están dominadas por las Manufacturas de Origen Agropecuario (MOA), que explican más de la mitad del total vendido. Entre los principales productos se destacan harina y pellets de soja, aceite de soja, carne bovina fresca o refrigerada deshuesada y aluminio sin alear, con Países Bajos, Alemania, España, Italia e Irlanda como destinos centrales.
Del lado de las importaciones, la Argentina compra mayormente bienes industriales, especialmente a Alemania, Italia, Francia, España y Países Bajos. A nivel Mercosur, los principales envíos europeos incluyen productos farmacéuticos, maquinaria industrial, vehículos y equipamiento eléctrico.
Cuando el acuerdo entre en vigencia, la UE eliminará progresivamente los aranceles para el 92% de las exportaciones argentinas. Según PromArgentina, más de 2.200 empresas argentinas exportan actualmente al mercado europeo, que se posiciona como el segundo destino para las firmas nacionales.

El acuerdo entre el Mercosur y la UE promete ampliar el acceso al mercado europeo, en un contexto de déficit comercial argentino y desafíos para sectores industriales. Fuente: INDEC
Proyecciones del Instituto de Investigaciones Económicas Aplicadas de Brasil (IPEA) estiman que el impacto sobre el PBI argentino podría alcanzar el 0,20% hacia 2040, con el sector agropecuario como principal beneficiado. Carnes, aceites y alimentos liderarían el crecimiento exportador, mientras que ramas industriales como maquinaria, metalurgia, textiles y farmacéutica enfrentarían mayores desafíos competitivos.
La Unión Europea es, además, el principal inversor extranjero en la Argentina, con un stock de Inversión Extranjera Directa superior a los US$ 76.500 millones en 2024, más del 40% del total. España y Países Bajos concentran gran parte de esos flujos.
Desde el sector agroindustrial, el acuerdo genera expectativas. La Sociedad Rural Argentina destacó que la UE importa productos agroindustriales por unos US$ 220.000 millones anuales, mientras que la participación argentina apenas alcanza el 3%, lo que revela un amplio margen de crecimiento.
Redacción por dataPORTUARIA