miércoles 21 de enero de 2026 - Edición Nº1970

Campo | 19 ene 2026

Producción agrícola

Córdoba registró rindes récord de trigo, con valores 70% superiores al promedio histórico

La Bolsa de Cereales de Córdoba informó los mejores rindes de trigo y garbanzo desde que existen registros, en una campaña invernal marcada por condiciones climáticas favorables y elevada disponibilidad hídrica.


Con la finalización de la campaña invernal, el último relevamiento de la Bolsa de Cereales de Córdoba (BCCBA) confirmó una campaña excepcional de trigo y garbanzo en la provincia. De acuerdo con la información difundida por Agrofy News, los resultados alcanzaron niveles inéditos en términos de rindes, impulsados por un contexto climático altamente favorable.

En el caso del trigo, el rinde promedio esperado sin riego adicional se ubicó en 43,2 quintales por hectárea, un valor que representa casi un 70 % por encima del promedio histórico provincial. Este desempeño se traduce en una producción estimada de 7,1 millones de toneladas, consolidando a Córdoba como una de las regiones más destacadas de la campaña 2025/26.

Trigo en alza: un récord histórico en Córdoba - Infobae
Córdoba alcanzó rindes récord de trigo, con valores 70 % superiores al promedio histórico, según datos de la Bolsa de Cereales.

Para el garbanzo, el rinde promedio —considerando tanto lotes bajo riego como de secano— alcanzó los 26,8 qq/ha, lo que implica un 38 % más que el promedio histórico. No obstante, la producción total fue estimada en 51,8 mil toneladas, un 11 % inferior al promedio provincial, como consecuencia de una reducción superior al 40 % en la superficie sembrada. Según indicaron colaboradores de la Bolsa, el principal factor que desalentó la implantación fue el precio y la rentabilidad esperada del cultivo.

El contexto climático fue determinante para explicar estos resultados. Las precipitaciones abundantes durante el otoño permitieron una adecuada recarga de los perfiles del suelo y habilitaron una siembra invernal con niveles óptimos de humedad en gran parte del territorio provincial. A lo largo del ciclo, las lluvias se mantuvieron por encima de los promedios históricos, con la excepción del mes de octubre, que registró valores inferiores a lo habitual.

Durante los meses de septiembre y octubre, considerados el período crítico para trigo y garbanzo, los perfiles conservaron una elevada disponibilidad hídrica, producto de las lluvias acumuladas previamente.

El desarrollo temprano de ambos cultivos estuvo condicionado por fuertes heladas registradas entre fines de junio y comienzos de julio, que provocaron síntomas de daño por frío, desaceleración del crecimiento, retrasos fenológicos y amarillamiento foliar, incluso en lotes bien implantados. Esta situación derivó en un aumento transitorio de la superficie clasificada como regular y mala.

Sin embargo, la ausencia posterior de heladas de magnitud y la continuidad de precipitaciones superiores a los promedios permitieron una rápida recuperación de los cultivos, que lograron atravesar el período crítico en buenas condiciones generales.

Desde el punto de vista sanitario, el escenario acompañó el buen desempeño productivo. Se observó baja presión de plagas y controles realizados en momentos oportunos. En garbanzo, se destacó la presencia de rabia (Ascochyta rabiei), principalmente en lotes bajo riego, donde en algunos casos fue necesario realizar hasta tres aplicaciones. Aun así, la enfermedad fue controlada eficazmente, sin impacto significativo en los rindes.

En trigo, los técnicos remarcaron el uso de semillas de alta tecnología, que en combinación con el ambiente permitió expresar todo el potencial productivo del cultivo. No obstante, se reportó una calidad panadera inferior a la habitual, asociada a los elevados rindes, situación que podría traducirse en descuentos comerciales.

Durante la campaña se perdieron aproximadamente 35.000 hectáreas de trigo, equivalentes al 2 % de la superficie sembrada, principalmente por eventos de granizo. En garbanzo, las pérdidas fueron considerablemente menores, con apenas 83 hectáreas afectadas, menos del 1 % del área implantada. En algunos lotes, heladas tardías de primavera y altas temperaturas en noviembre provocaron abortos florales parciales, lo que habría limitado el rendimiento potencial en situaciones puntuales.


Redacción por dataPORTUARIA

OPINÁ, DEJÁ TU COMENTARIO:
Más Noticias

NEWSLETTER

Suscríbase a nuestro boletín de noticias