El rompehielos ARA “Almirante Irízar” (RHAI) arribó en la madrugada de este 15 de enero al Apostadero Naval Buenos Aires, dando por concluida oficialmente la primera etapa de la Campaña Antártica de Verano (CAV) 2025/26, luego de cumplir con la totalidad de las tareas operativas previstas.
El arribo del rompehielos se produjo una vez que el buque logístico ARA “Patagonia” finalizó en el puerto metropolitano el reabastecimiento de cargas correspondientes a la tercera etapa de la CAV, así como del combustible destinado a bases, buques y aeronaves. Tras ello, el Irízar tomó amarras y comenzó de inmediato las tareas logísticas necesarias para su próxima zarpada.
En las próximas jornadas, el buque se reaprovisionará de insumos esenciales para su funcionamiento y para abastecer a las bases argentinas ubicadas al este de la Península Antártica, a las que arribará durante la segunda etapa de la campaña. En esta fase, el rompehielos cruzará el Círculo Polar Antártico, navegará hacia el sur del Mar de Weddell y alcanzará Tierra de Coats, donde se encuentra emplazada la Base Belgrano II, la más austral de la República Argentina y la tercera base permanente más austral del planeta, ubicada sobre el nunatak Bertrab.
Durante la primera fase de la campaña, bajo la coordinación del Comando Conjunto Antártico, el buque de la Armada Argentina, al mando del Capitán de Navío Sebastián Musa, recorrió 6.490 millas náuticas, equivalentes a más de 12.000 kilómetros, en un período de 48 días de navegación. La operación contó además con el apoyo del aviso ARA “Puerto Argentino”, actualmente desplegado en el continente blanco como parte de la Patrulla Antártica Naval Combinada.

Tras navegar más de 6.400 millas náuticas, el Irízar concluyó la fase inicial de la CAV y se alista para abastecer las bases más australes de la Antártida.
A lo largo de su permanencia en la Antártida, el Irízar realizó el reabastecimiento parcial de las bases permanentes Esperanza, Petrel, Marambio, Orcadas y Carlini, asegurando la continuidad de las actividades operativas y científicas. Las tareas incluyeron el suministro de material científico, combustibles, lubricantes, víveres frigorizados, refrigerados y secos, materiales de construcción y carga general.
Asimismo, el rompehielos concretó con éxito la apertura de las bases antárticas transitorias Brown, Primavera y Decepción, donde se efectuó el desembarco del personal asignado y del equipamiento científico correspondiente.
En paralelo a las operaciones logísticas, a bordo del buque se brindó soporte a diversos proyectos científicos nacionales, con la participación de personal de la Dirección Nacional del Antártico (DNA) y del Instituto Antártico Argentino, además de tareas específicas que el Servicio de Hidrografía Naval desarrollará en la Base Melchior.
El denominado “coloso naranja” también llevó adelante el repliegue de dotaciones y el despliegue parcial de 96 invernantes de las bases conjuntas Orcadas, Esperanza y Petrel, mediante operaciones aéreas realizadas con helicópteros Sea King de la Segunda Escuadrilla Aeronaval. De forma simultánea, se efectuó el despliegue de personal científico de la DNA y de inspectores del Servicio Meteorológico Nacional en distintas bases antárticas.
Durante el regreso a Buenos Aires, el Grupo Aeronaval Embarcado, integrado por personal aeronaval y helicópteros Sea King, acumuló 87 horas de vuelo en misiones logísticas y retornó luego a su base natural, la Base Aeronaval Comandante Espora, donde se llevarán a cabo las tareas de mantenimiento y puesta a punto de las aeronaves de cara a la próxima etapa de la campaña.
Al evaluar las actividades desarrolladas, el comandante del buque, Capitán de Navío Sebastián Musa, destacó que “fue una etapa exigente, con condiciones complejas que pudimos superar gracias al profesionalismo, el compromiso y el trabajo en equipo de toda la tripulación del rompehielos”.
En ese sentido, subrayó que estas operaciones tienen como objetivo central sostener la presencia argentina en la Antártida. “Nuestro trabajo permite mantener operativas las bases antárticas, garantizando que los científicos del Instituto Antártico Argentino y las dotaciones de cada base puedan desarrollar investigaciones como el estudio de biomasa de macroalgas, la medición de microplásticos y la toma de muestras de aire, agua de mar y del fondo marino”, concluyó.
Redacción por dataPORTUARIA