miércoles 14 de enero de 2026 - Edición Nº1963

Comercio Exterior | 14 ene 2026

Economías regionales

Exportaciones de vino: 2025 cerró con el peor desempeño en más de dos décadas

15:13 |La vitivinicultura argentina registró en 2025 el menor volumen exportado desde 2004 y el valor más bajo desde 2009, en un contexto de caída del consumo global y fuerte competencia internacional. El sector mira a 2026 con cautela.


El año 2025 dejó un balance negativo para la vitivinicultura argentina, que cerró con el peor registro exportador en más de 20 años tanto en volumen como en valor. Según datos oficiales del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV), el país exportó 1,93 millones de hectolitros de vino, el nivel más bajo desde 2004, mientras que los ingresos totalizaron US$ 661 millones FOB, la cifra más reducida desde 2009.

En términos interanuales, el volumen exportado cayó 6,8% respecto de 2024, mientras que el valor retrocedió 7,2%, contemplando tanto vino fraccionado como a granel. Las estadísticas de diciembre permitieron moderar parcialmente el descenso anual, aunque no alcanzaron para revertir la tendencia negativa acumulada.

Durante el último mes de 2025, las exportaciones de vino fraccionado crecieron 10,8%, pero ese desempeño positivo fue ampliamente compensado por una caída del 29,5% en el vino a granel. En valor, diciembre aportó US$ 57 millones FOB, lo que implicó una mejora interanual del 3,9%, insuficiente para modificar el balance anual.

Un retroceso histórico

Los resultados de 2025 quedaron lejos de los mejores registros del siglo. El máximo histórico en valor se alcanzó en 2012, con US$ 921 millones FOB, mientras que en 2021 las exportaciones sumaron US$ 897 millones FOB. En volumen, el pico se registró en 2020, con 3,9 millones de hectolitros.

Además, el año pasado se observó una leve baja en el precio promedio por litro, que pasó de US$ 3,44 a US$ 3,42, profundizando el impacto negativo sobre el ingreso total. Para encontrar cifras similares de volumen exportado es necesario remontarse a 2004, cuando se habían vendido 1,5 millones de hectolitros al exterior.

Un contexto internacional adverso

Desde el sector explican que el desempeño negativo no fue un fenómeno exclusivo de Argentina. Ramiro Barrios, referente del área de Exportaciones de Bodegas de Argentina (BdA), señaló que el mercado global atraviesa un período complejo: “Las dificultades para colocar vino se repiten en Estados Unidos, Burdeos y Australia”, afirmó.

El vino a granel entró en el sistema de licencias no automáticas
Caída del consumo global, pérdida de competitividad y altos costos logísticos explican el difícil año exportador del vino argentino.

Entre los factores determinantes, se destaca la caída del consumo global, especialmente en Estados Unidos y China, los dos principales motores de la demanda internacional en las últimas décadas. En el caso chino, el descenso comenzó en 2017 con políticas de austeridad y se profundizó tras la pandemia. En Estados Unidos, el consumo se vio afectado por la inflación, el encarecimiento del crédito y, más recientemente, la incertidumbre vinculada a debates arancelarios.

Este escenario derivó en un cambio en los hábitos de consumo: más consumidores, pero con menor frecuencia y menores volúmenes, en un contexto de mayor moderación en el consumo de alcohol.

Para Daniel Rada, director del Observatorio Vitivinícola Argentino (OVA), el sector aún no logra recuperarse del fuerte impacto sufrido en 2023, especialmente en el segmento de vino fraccionado. Hasta 2022, Argentina exportaba cerca de 200 millones de litros; hoy, ese volumen se redujo a alrededor de 150 millones, una contracción cercana al 25%.

Rada advirtió que la estrategia de incrementar precios en dólares para compensar la caída de volúmenes terminó reforzando la pérdida de competitividad en un mercado internacional altamente sensible al precio.

Mercados con señales positivas

Pese al escenario adverso, se registraron algunos desempeños favorables. Canadá se destacó como uno de los mercados donde Argentina logró crecer, impulsada en parte por el conflicto comercial con Estados Unidos, que abrió espacio en góndolas antes ocupadas por vinos estadounidenses. También se observaron resultados positivos en Colombia y, en menor medida, en Rusia, mientras que Reino Unido fue uno de los mercados donde se perdieron posiciones.

De cara a 2026, las proyecciones del sector son prudentes. Desde BdA anticipan un año de mucho esfuerzo comercial, con foco en eficiencia operativa y defensa de mercados. Las expectativas se concentran en un crecimiento marginal, del 2% al 3%, principalmente en gamas de menor valor.

En paralelo, el vino a granel aparece como una oportunidad limitada, especialmente ante menores cosechas en países como España, líder mundial del segmento. Sin embargo, los altos costos logísticos y de transporte marítimo continúan siendo una barrera estructural para competir en precios, dado que España exporta a valores de US$ 0,40–0,45 por litro, mientras que Argentina difícilmente baja de US$ 1 por litro.


Redacción por dataPORTUARIA

OPINÁ, DEJÁ TU COMENTARIO:
Más Noticias

NEWSLETTER

Suscríbase a nuestro boletín de noticias