Puertos centrales de la región, como Hamburgo, Róterdam, Amberes y el norte de Francia trabajan actualmente con operaciones reducidas, e incluso podrían suspender temporalmente algunas actividades como consecuencia del clima extremo. A este escenario se suman desafíos operativos persistentes en Bremerhaven y Wilhelmshaven, lo que amplifica los efectos en la cadena logística.

Las restricciones también se extienden al transporte terrestre. Los tiempos de tránsito por camión y ferrocarril se han prolongado, reduciendo la capacidad inland disponible y afectando el desempeño del carrier haulage en los próximos días. Esta situación complejiza la entrega de cargas, generando acumulaciones adicionales en las terminales.
Como resultado, se registra congestión en varios puertos europeos, particularmente en Hamburgo, Róterdam y Amberes, donde numerosos buques permanecen a la espera en fondeo. Para mitigar el impacto y preservar la confiabilidad del servicio, las navieras evalúan desviar selectivamente algunos buques hacia puertos alternativos de descarga, siempre que las condiciones operativas lo permitan.
Las compañías advirtieron que los costos adicionales derivados de estas condiciones climáticas severas correrán por cuenta de la carga, en línea con las prácticas habituales ante eventos de fuerza mayor.

Mientras tanto, los equipos operativos continúan monitoreando de forma permanente la evolución de la situación y coordinando acciones con las terminales para reducir los efectos sobre los clientes y la cadena logística. Se recomienda a los usuarios mantenerse atentos a los operational updates para conocer novedades y eventuales ajustes en los servicios.
Redacción por dataPORTUARIA
Fuente: Hapag Lloyd