Las compañías chilenas CMPC Celulose y Neltume Ports han dado un paso decisivo en la creación de Terminal Rio Grande do Sul S.A., la sociedad encargada de desarrollar una nueva terminal portuaria de uso privado en el Puerto de Río Grande, Brasil.
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Planta de CMPC Celulose Riograndense en Guaíba, Brasil
La iniciativa, que acaba de recibir el reconocimiento de viabilidad por parte de la Agencia Nacional de Transportes Acuáticos (Antaq), se especializará en el movimiento de carga general, con una prioridad estratégica en la exportación de celulosa.
El diseño del complejo portuario es moderno y multimodal, contemplando la construcción de dos muelles para buques oceánicos y dos para barcazas, propiciando la integración eficiente entre el transporte marítimo y el sistema fluvial regional. Además, se proyecta un almacén con capacidad estática para 194.000 toneladas de celulosa, lo que aportará previsibilidad operativa y competitividad a la cadena forestal brasileña.
Proyecto de la terminal portuaria a desarrollar en Rio Grande. Fuente: Portos RS
Con una inversión estimada de 1.500 millones de reales, se posiciona como uno de los proyectos privados más ambiciosos de la zona. En términos de impacto socioeconómico, se prevé la creación de 1.200 puestos de trabajo durante la obra y un total de 2.550 empleos directos e indirectos una vez en funcionamiento.
Como contraprestación, la empresa aportará 142,7 millones de reales para el dragado y profundización del canal de acceso al puerto, permitiendo la llegada de buques de mayor calado.
Tras el aval de Antaq, el cronograma avanza hacia la obtención de las licencias ambientales en la Fundación Estatal de Protección Ambiental (Fepam) y la cesión final del área por parte de la Secretaría del Patrimonio de la Unión, pasos obligatorios para el inicio de las obras.
Redacción por dataPORTUARIA