El Consejo de Administración de la Autoridad Portuaria de Alicante aprobó una modificación no sustancial de la concesión otorgada a Terminales Marítimas del Sureste (TMS), que implica una rebaja de los tráficos mínimos exigidos a la terminal en el marco de la tasa de actividad portuaria.
La decisión responde al cambio en el escenario operativo del puerto, donde actualmente conviven dos terminales de contenedores, una situación distinta a la prevista cuando se fijaron originalmente los compromisos de tráfico. En ese contexto, la Autoridad Portuaria resolvió adecuar los volúmenes mínimos exigidos a la realidad del mercado, tanto para el ejercicio 2025 como para el período 2026–2047.
Según lo informado por la Autoridad Portuaria, el ajuste alcanza a los tráficos de contenedores, así como a los de pasaje, vehículos y granel sólido, y se mantendrá vigente mientras la actividad portuaria continúe distribuida entre más de una terminal. La medida se enmarca, además, en un acuerdo entre la Autoridad Portuaria y TMS que permitió destrabar recursos administrativos y reclamaciones previas vinculadas a la aplicación de la tasa.

Paralelamente al ajuste de los tráficos mínimos, el Consejo de Administración de la Autoridad Portuaria aprobó la declaración de interés portuario de los muelles 19 y 21, actualmente en el ámbito concesional de TMS, donde se proyecta construir una terminal ferroportuaria. La futura infraestructura está diseñada para permitir la operación de trenes de hasta 750 metros, lo que promete reforzar la conexión de Alicante con el Corredor Mediterráneo y ampliar las ventajas competitivas del recinto dentro del sistema logístico intermodal del sur de Europa.
La tramitación de esta terminal busca sumar una pieza clave a la cadena logística, facilitando la integración del transporte ferroviario con las operaciones marítimas y potenciando la eficiencia en la salida y entrada de mercancías por el puerto.
Los ajustes en los tráficos mínimos y el impulso a la infraestructura ferroportuaria se producen en un momento en que el Puerto de Alicante busca consolidar su papel como nodo logístico relevante del Mediterráneo, en un contexto donde la intermodalidad y la conectividad con el transporte terrestre son cada vez más relevantes para la competitividad portuaria regional.
La nueva terminal proyectada forma parte de una estrategia más amplia para atraer volumen de mercancías, diversificar flujos y reforzar la posición del puerto en el contexto del Corredor Mediterráneo, vital para los intercambios comerciales entre el sur de Europa y el resto del continente.