El emprendimiento 'Azafrán Ruta 17', ubicado en Chubut, a 25 kilómetros de Trevelin, ha logrado establecer el cultivo de azafrán más austral del mundo. Esta iniciativa, liderada por la chef Paola Ahmada, desafía las rigurosas condiciones climáticas patagónicas.

El proyecto surgió tras la inviabilidad de otros cultivos y se basa en la adaptación de la variedad Negin Sargol a un terreno familiar de composición arenosa, demostrando su capacidad para prosperar con un consumo de agua significativamente bajo.
La producción de azafrán se realiza de forma manual y sin insumos agrícolas, permitiendo al emprendimiento tramitar la certificación IRAM para producción orgánica. La cosecha anual de aproximadamente cuatro kilogramos, con una cotización de hasta 10.000 euros por kilogramo, genera una renta considerable.
Un aspecto distintivo es el rendimiento reproductivo de los bulbos: mientras que en España el promedio es de 12 bulbos por "bulbo madre", en la Patagonia se alcanzan hasta 19, singularidad atribuída a las condiciones ambientales.

El emprendimiento aprovecha la totalidad de la flor para generar valor agregado. Además de la venta de la especia pura, se elaboran productos propios, incluyendo un gin dorado con azafrán que obtuvo la medalla de bronce en el Argentina Spirits Award 2025 y actualmente se exporta. El establecimiento también ofrece experiencias de agroturismo, revalorizando el azafrán en la gastronomía local y promoviendo la venta de bulbos para cultivo doméstico en otras localidades patagónicas.
La diferencia notable en el rendimiento de los bulbos en Chubut ha motivado una colaboración con el Centro de Investigación y Extensión Forestal Andino Patagónico (CIEFAP). Próximamente, se enviarán muestras a la Universidad de Córdoba en España para un análisis genético. De confirmarse que esta adaptación al clima frío ha inducido una mutación, se trataría de una nueva variedad de azafrán que deberá ser registrada ante el INASE.
Redacción por dataPORTUARIA