En una maniobra que marca un punto de inflexión para la logística nacional, el puerto de Dock Sud recibió esta semana al buque ONE Strength, una de las unidades más modernas y de mayor porte que operan actualmente en la costa este de América del Sur. El atraque en la terminal de Exolgan no solo representa un logro técnico, sino que valida las recientes inversiones en infraestructura destinadas a integrar al país en las rutas marítimas de alta densidad.
El navío, perteneciente a la flota de la naviera japonesa Ocean Network Express (ONE), arribó al complejo portuario tras su paso por Montevideo, donde también estableció marcas históricas. Su llegada a Buenos Aires confirma que el sistema portuario local ha alcanzado los estándares operativos necesarios para gestionar la escala de los denominados Compact Neo-Panamax, buques diseñados para maximizar la carga en dimensiones acotadas pero desafiantes para los canales de navegación tradicionales.
Ingeniería naval y eficiencia operativa
El ONE Strength destaca por sus dimensiones imponentes: cuenta con 336 metros de eslora y 51 metros de manga. Sin embargo, su relevancia técnica reside en su capacidad nominal de transporte, que asciende a los 13.932 TEU (unidad equivalente a veinte pies).
Su diseño de casco optimizado y la disposición de una bahía adicional en proa le permiten transportar más contenedores sin sacrificar hidrodinámica. Está preparado para la transición energética: su motor principal contempla la futura adaptación a combustibles alternativos como metanol o amoníaco, alineándose con las normativas internacionales de descarbonización del transporte marítimo (OMI 2030).
La operación en Exolgan pone de manifiesto la importancia de las obras de dragado y ensanche de zonas de maniobra realizadas en el puerto de Dock Sud. La capacidad de recibir buques de esta envergadura —que requieren ventanas de marea precisas y una coordinación logística milimétrica— posiciona a la terminal como un nodo competitivo frente a otros hubs regionales como Santos (Brasil) o Montevideo (Uruguay).
El ingreso de estos "gigantes" magenta no es un hecho aislado, sino parte de una tendencia de upsizing en las flotas globales. Las navieras buscan concentrar volúmenes en menos viajes para reducir la huella de carbono por contenedor transportado. En este escenario, la respuesta de la infraestructura argentina resulta vital para evitar que el país quede relegado a rutas "feeder" (alimentadoras) y pierda conectividad directa con los grandes centros de consumo global.
La incorporación regular de buques de la clase del ONE Strength en el servicio SX1/AX3 garantiza a los exportadores e importadores argentinos una mayor previsibilidad y capacidad de bodega.
Redacción por dataPORTUARIA