

Según el consorcio, el autoelevador permitirá acelerar las transferencias en muelle, coordinar con grúas y reducir los tiempos muertos, facilitando las maniobras en espacios reducidos. Su tracción ágil y frenos precisos lo hacen versátil para distintos terrenos. Además, sus baterías modulares permiten una continuidad operativa sin interrupciones en temporada alta. Con esta inversión, el Puerto de San Nicolás reafirma su compromiso con el medio ambiente, la modernización y la seguridad en el trabajo.
En este mismo contexto, el consorcio también informó la implementación de un nuevo protocolo operativo para la bajada de pluma durante los trabajos de mantenimiento. Esta medida forma parte de una planificación para asegurar que cada paso se realice bajo los más altos estándares de seguridad, cuidando a los trabajadores, protegiendo los equipos y estandarizando los procedimientos que forman parte de la operación diaria.
Redacción por DataPortuaria