

Por: Redacción por DataPortuaria - Ignacio Ortiz
Una década después del inicio de la explotación sistemática de Vaca Muerta, las compañías petroleras avanzan sobre una nueva etapa de exploración que está redefiniendo los límites del yacimiento más importante del país. Los resultados recientes demuestran que la roca madre se extiende a zonas antes consideradas marginales, abarcando regiones del sur de Mendoza, el norte de Río Negro y sectores de La Pampa.
La formación podría alcanzar los 30.000 kilómetros cuadrados, superando así las estimaciones iniciales. Esta expansión no solo aumenta el potencial de reservas, sino que incorpora a nuevas provincias al circuito productivo no convencional, diversificando la matriz energética nacional.
Uno de los impulsores de esta nueva etapa es Phoenix Global Resources, cuyo CEO Pablo Bizotto —ex YPF y Pan American Energy— explicó en un reciente evento en Neuquén que, gracias a la adaptación tecnológica, hoy se extrae petróleo con densidades de hasta 23 grados API, cuando hace una década el límite técnico era de 35. Esto ha permitido ampliar un 10% la superficie activa en áreas como Mata Mora y Confluencia (Río Negro).
En Mendoza, los resultados también son alentadores. YPF comenzó en 2024 con perforaciones en los bloques Aguada Negra y Paso Bardas Norte, alcanzando profundidades superiores a los 2.500 metros y más de 25 etapas de fractura. A partir de esos resultados, la estatal solicitó un nuevo pozo y se sumaron otras empresas, como Quintana–TSB, que recibió la concesión del clúster Mendoza Sur, y Aconcagua Energy, que también obtuvo autorización para operar en el sur provincial.
Estas incorporaciones consolidan a Mendoza y Río Negro como nuevos polos de desarrollo no convencional, lo que representa un cambio de paradigma para la geografía petrolera argentina. A su vez, este proceso dinamiza las economías regionales, generando empleo, promoviendo la inversión y atrayendo tecnología de punta al interior productivo.
Paralelamente, otras formaciones no convencionales comienzan a cobrar protagonismo. En la cuenca del Golfo San Jorge, YPF y Pan American Energy avanzan con pozos exploratorios sobre la formación D-129, en áreas como Diadema y Río Chico (Chubut), con ramas horizontales de hasta 1.500 metros. Santa Cruz también es foco de estudios, con la formación Los Monos, que según la International Energy Agency, podría convertirse en el cuarto reservorio más relevante del mundo.
Argentina, con múltiples formaciones activas y en expansión, se posiciona como un actor energético estratégico en el mapa global. El crecimiento continuo de Vaca Muerta, junto con el avance de otros recursos no convencionales, fortalece la soberanía energética y abre un nuevo ciclo para la industria de hidrocarburos.