miércoles 02 de abril de 2025 - Edición Nº1676

Campo | 1 abr 2025

Radiografía fiscal del agro argentino

FADA desagrega la carga fiscal: provincias, cultivos y costos logísticos bajo la lupa

Un análisis técnico del Índice FADA revela fuertes asimetrías impositivas y logísticas según la zona. Córdoba y Entre Ríos encabezan la carga tributaria sobre la renta agropecuaria.


Por: Redacción por DataPortuaria

El Índice FADA de marzo 2025 no solo muestra que el 58% de la renta agrícola nacional se destina al pago de tributos, sino que también ofrece una visión detallada del peso fiscal por provincia y por cultivo. Esta estructura refleja tanto las diferencias impositivas como los costos logísticos y productivos que enfrenta el agro argentino.

A nivel provincial, Entre Ríos registra el mayor índice con un 62,5%, seguida por Córdoba (59,1%), La Pampa (57,2%), San Luis (56,1%), Buenos Aires (55,9%) y Santa Fe (55,7%). A pesar de lo que podría suponerse, un mayor porcentaje no implica necesariamente una mayor carga tributaria en términos absolutos, sino que se vincula con la magnitud de la renta generada en cada zona.

En cuanto al desglose impositivo, los impuestos nacionales no coparticipables representan el 57,7% del total, compuestos principalmente por retenciones y el impuesto al cheque. Le siguen los tributos nacionales coparticipables (34,2%), provinciales (7,1%) y municipales (1%). Esta distribución refleja un esquema tributario con fuerte sesgo centralista, en una actividad de carácter federal.

Los impuestos provinciales presentan marcadas diferencias. En Buenos Aires, el promedio por hectárea asciende a $28.891, con predominio del impuesto inmobiliario rural, seguido por Ingresos Brutos (1%) y Sellos. A esto se suman tasas municipales estimadas en $4.269 por hectárea. En Córdoba, el monto provincial llega a $36.614, aunque sin Ingresos Brutos ni tributos municipales. En Santa Fe, también exenta de Ingresos Brutos, se tributan $13.262 a nivel provincial y $6.827 en tasas municipales, muchas expresadas en litros de gasoil.

En San Luis y La Pampa, se observa una situación particular con la existencia de mecanismos similares a derechos de exportación internos. En San Luis, la carga se canaliza a través del sistema Do.Pro. (Documento Provincial). En La Pampa, se aplican guías cerealeras diferenciadas por destino, con un promedio de $9.749 por hectárea.

Por su parte, Entre Ríos presenta una estructura distinta: no posee tasas municipales, pero los tributos provinciales alcanzan $15.862 por hectárea, incluyendo el impuesto inmobiliario rural, Sellos y una alícuota de Ingresos Brutos del 0,5%.

Desde el punto de vista logístico, el flete adquiere mayor peso a medida que aumenta la distancia a los puertos. En el caso del maíz, representa el 25% del costo total en Buenos Aires, 32% en Córdoba, y hasta 33% en San Luis y La Pampa. Analizado en términos del valor bruto de producción, esto implica que hasta 2 de cada 10 camiones de maíz se destinan al transporte, mientras que en Santa Fe esa relación es de 1 cada 10.

El informe también detalla la estructura de costos según moneda. En soja, el 59% de los costos están dolarizados si se incluye la renta de la tierra; en maíz, esta proporción asciende al 55%. Esta dolarización parcial frente a ingresos en pesos expone a los productores a mayor vulnerabilidad ante variaciones cambiarias y fiscales.

Finalmente, FADA aclara que el Índice no debe confundirse con la presión tributaria general. Mientras esta última mide los tributos sobre el valor bruto de producción, el Índice FADA calcula la carga impositiva sobre la renta neta, es decir, descontados los costos. Por eso, ofrece una representación más precisa del peso fiscal real que enfrenta el resultado productivo.

OPINÁ, DEJÁ TU COMENTARIO:
Más Noticias

NEWSLETTER

Suscríbase a nuestro boletín de noticias