

Ante la falta de respuestas por parte del Gobierno nacional, la provincia de Santa Fe avanzará por su cuenta en un ambicioso plan de mejoras en los accesos viales a los puertos del Gran Rosario, por donde cada año circulan más de 1.800.000 camiones para descargar granos en las 32 terminales privadas de la región.
El ministro de Obras Públicas provincial, Lisandro Enrico, criticó la inacción de la administración nacional y cuestionó que “no hay interés alguno por lo que ocurre más allá de la General Paz”. Entre los puntos críticos, mencionó la situación de la Ruta A012, esencial para descomprimir el tránsito, cuya transferencia a la provincia había sido prometida por el ministro de Economía, Luis Caputo, pero nunca se concretó.
“El gobierno nacional no cumplió su palabra”, señaló.
En este contexto, el gobierno santafesino presentará en los próximos días al gobernador Maximiliano Pullaro un modelo de concesión que contempla 39 obras viales y una inversión superior a los 700 millones de dólares, que será financiada mediante la tasa de ingreso a las terminales portuarias.
“Apuntamos a un modelo integral, con gestión unificada, legislación propia y planificación a largo plazo. Queremos un sistema con trazabilidad para los próximos 30 años”, afirmó Enrico, destacando que Santa Fe necesita dejar de depender de Buenos Aires para el desarrollo de su infraestructura estratégica.
En algunos municipios, la respuesta ya comenzó. En Puerto San Martín, por ejemplo, el intendente ordenó la reparación de tramos de la Ruta 11 ante la ausencia total de mantenimiento nacional. La decisión de la provincia de tomar la iniciativa busca no solo mejorar el acceso a los puertos, sino también reducir el impacto urbano del tránsito pesado y mejorar las condiciones laborales de los transportistas.