

Por: Adrián Luciani – ArgenPorts
Durante una exposición en el Instituto Argentino del Petróleo y el Gas (IAPG) en Houston, Marín explicó que las arenas de Río Negro han demostrado una fragilidad que impacta en la eficiencia de la fractura hidráulica, con pérdidas estimadas del 20% en las reservas.
“Cuando trabajé en Tecpetrol, realizamos ensayos en Estados Unidos y comprobamos que estas arenas se rompen, reduciendo la productividad del reservorio”, señaló en declaraciones recogidas por La Mañana de Neuquén y Río Negro.
Ante esta problemática, YPF planea aumentar el abastecimiento de arena desde Entre Ríos, lo que implica un incremento en el tráfico de camiones.
“Los cálculos indican que habrá un camión por kilómetro y otro de regreso”, advirtió Marín, alertando sobre el impacto que esta situación tendría en la infraestructura vial y en la seguridad del transporte.
Para mitigar estos desafíos logísticos, el proyecto del Tren Norpatagónico cobra relevancia. Esta iniciativa contempla la rehabilitación de 653 kilómetros de vías del Ferrocarril General Roca, con una inversión estimada en 900 millones de dólares, permitiendo conectar Bahía Blanca con Añelo, el epicentro de Vaca Muerta, y enlazar posteriormente con la red ferroviaria hacia Entre Ríos.
Entre los beneficios que aportaría la reactivación de este corredor ferroviario se destacan:
“Se terminan los accidentes en la ruta y la congestión de camiones. Además, podría transformarse en un servicio útil para la comunidad”, enfatizó Marín, subrayando la necesidad de que esta solución sea analizada en conjunto y sin disputas sectoriales.
Más allá del beneficio directo para el transporte de arena de fractura, la reactivación del Tren Norpatagónico fortalecería la infraestructura logística del país, facilitando el traslado de otros productos, como frutas y materiales de construcción, e impulsando el desarrollo económico de las provincias involucradas.
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