

Por: GlobalPorts
Las petroleras ExxonMobil, Equinor y Petronas han decidido reducir o cesar sus operaciones en Vaca Muerta, la segunda reserva mundial de shale gas y la cuarta de shale oil, en un contexto de incertidumbre económica y regulatoria en Argentina. La salida de estas compañías se suma a la de ConocoPhillips y Wintershall DEA, lo que pone en evidencia los desafíos del país para retener inversiones en el sector energético.
Tras más de una década de presencia en la región, ExxonMobil concretó en octubre de 2024 la venta de sus activos a Pluspetrol. La operación incluyó cinco bloques en Neuquén—Los Toldos I Sur, Los Toldos II Este, Pampa de las Yeguas II, Loma del Molle y Parva Negra Este—, además de su participación en el oleoducto Oldelval. La petrolera estadounidense enmarca su salida dentro de una estrategia global de desinversión en activos considerados no estratégicos, priorizando operaciones en Estados Unidos y Guyana.
La petrolera noruega Equinor inició el proceso de desinversión en Argentina al poner en venta su participación en Bandurria Sur (30%, en sociedad con YPF y Shell) y Bajo del Toro Norte (50%). La compañía contrató a Bank of America para gestionar la transacción, lo que confirma su intención de abandonar la formación no convencional. Su estrategia apunta a concentrar inversiones en Brasil, el Mar del Norte y Estados Unidos, mercados donde considera que las condiciones para el desarrollo de hidrocarburos son más favorables.
Te puede interesar: Shell y Chevron se incorporan al megaproyecto Vaca Muerta Sur
El grupo malayo Petronas, que en 2014 firmó un acuerdo con YPF para desarrollar Amarga Chica, también inició su salida de Vaca Muerta. La decisión supone un desafío para la petrolera estatal argentina, que ahora deberá buscar un nuevo socio para continuar con la explotación del área. Petronas evaluaba la posibilidad de instalar una planta de GNL en Argentina, pero las restricciones económicas y la dificultad para repatriar dividendos habrían sido determinantes en su decisión de vender sus activos.
El retiro de estas compañías evidencia las dificultades de Argentina para sostener el flujo de inversión extranjera en el sector de hidrocarburos. Entre los principales factores que explican esta tendencia se destacan:
El futuro de Vaca Muerta dependerá de la capacidad del país para generar condiciones que permitan atraer nuevas inversiones y sostener la producción en la formación.