jueves 03 de abril de 2025 - Edición Nº1677

Internacionales | 16 mar 2025

Estados Unidos aplica aranceles al acero y aluminio argentino pese a un superávit comercial bilateral


Desde el miércoles pasado, Estados Unidos aplica un arancel del 25% a las importaciones de acero y aluminio provenientes de Argentina, en el marco de una política comercial establecida durante la administración de Donald Trump. Esta medida, implementada sin excepciones a nivel global, se fundamenta en la presunción de un déficit comercial bilateral que, sin embargo, no se encuentra respaldado por los datos oficiales del propio gobierno estadounidense.

Divergencias en la balanza comercial bilateral

El argumento esgrimido por Trump sostiene que Estados Unidos enfrenta un déficit en su comercio con Argentina. No obstante, información reciente de la Representación Comercial de Estados Unidos (USTR, por sus siglas en inglés) indica que en 2024 el país norteamericano registró un superávit de USD 2.100 millones en la relación bilateral.

Por su parte, el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) reportó para Argentina un superávit de USD 229 millones en el mismo período, mientras que el International Trade Centre (Trademap) registró un saldo de USD 227 millones. La disparidad entre estas cifras y las informadas por USTR aún no ha sido explicada de manera concluyente.

Según un exdiplomático especializado en comercio internacional, una posible explicación podría radicar en la inclusión de costos de flete en los cálculos estadounidenses, aunque esta variable por sí sola no resulta suficiente para justificar una diferencia de tal magnitud. En este sentido, Marcelo Elizondo, presidente del capítulo argentino de la Cámara de Comercio Internacional, señaló que mientras el Indec registra operaciones declaradas, otros organismos podrían emplear criterios contables diferenciados, como el registro en "base caja", lo que modificaría la percepción del saldo comercial. Sin embargo, la divergencia en los datos continúa siendo significativa y su impacto sobre la política comercial requiere un análisis más profundo.

Implicancias para el sector siderúrgico y metalúrgico

La imposición de aranceles afecta principalmente al aluminio y a determinados productos siderúrgicos. En este contexto, Tenaris, empresa perteneciente al Grupo Techint, se encuentra entre las firmas más perjudicadas. En 2024, la compañía exportó aproximadamente USD 100 millones en tubos sin costura a Estados Unidos, insumo esencial en la industria de hidrocarburos no convencionales.

No obstante, Techint cuenta con tres plantas productivas en Estados Unidos, incluyendo una en Texas, que en 2024 fue reconocida por ExxonMobil como “proveedor del año”. Esta estructura industrial le permite mitigar parcialmente el impacto de las tarifas arancelarias.

Para Aluar, la situación presenta mayores desafíos. En 2024, la compañía exportó aproximadamente USD 600 millones en aluminio a Estados Unidos, cifra que representa una proporción sustancial de sus ventas internacionales. En la actualidad, la empresa se encuentra a la espera de definiciones sobre posibles modificaciones en la política arancelaria estadounidense.

De acuerdo con datos del Aluminium Import Monitoring de la International Trade Administration de Estados Unidos, en enero de 2025 Argentina exportó 15.025 toneladas de aluminio a ese país, representando apenas el 2,5% de las 514.205 toneladas importadas por el mercado estadounidense en ese mes. En contraste, Canadá, principal proveedor del insumo, exportó un total de 3,4 millones de toneladas en 2024, con un promedio mensual de 283.000 toneladas, volumen que supera ampliamente el total anual argentino.

Efectos económicos y comerciales en Estados Unidos

Las nuevas tarifas ya generan impactos en la economía estadounidense, particularmente en sectores industriales que dependen del acero y aluminio importado. Un análisis reciente de The Economist indica que las importaciones representan aproximadamente el 25% del consumo total de acero en Estados Unidos y el 80% del aluminio utilizado en la industria. Además, una parte significativa del aluminio producido localmente proviene del reciclaje de chatarra, lo que reduce la capacidad de producción nacional.

Si bien grandes siderúrgicas estadounidenses como Nucor, US Steel y Cleveland Cliffs han incrementado sus precios, no se espera un beneficio directo para la producción local. De acuerdo con Bill Oplinger, CEO de Alcoa, los nuevos aranceles no justifican la reapertura de plantas, ya que los costos energéticos constituyen un factor determinante en la competitividad del sector. Asimismo, señaló que la incertidumbre sobre la duración de las tarifas dificulta la planificación de inversiones a largo plazo.

Impacto en la industria manufacturera y el consumo

El sector manufacturero estadounidense, principal consumidor de acero y aluminio, enfrenta un incremento en sus costos operativos. Un informe de Boston Consulting Group estima que los aranceles añadirán USD 22.000 millones al costo de importación de estos metales y hasta USD 29.000 millones en productos derivados, como componentes de aeronaves y maquinaria pesada.

En la industria de envases, la empresa Crown & Ball, fabricante de latas de aluminio, informó un aumento del 10% en los costos de producción de envases de 355 mililitros, debido a que el aluminio representa dos tercios de sus costos totales. Frente a este panorama, empresas como Coca-Cola han anunciado un incremento en el uso de botellas plásticas para reducir su dependencia del aluminio.

Adicionalmente, el Can Manufacturers Institute advirtió que medidas similares implementadas en 2018 provocaron el cierre de nueve de las doce líneas de producción de acero para hojalata en Estados Unidos. La repetición de un escenario similar representa un riesgo para la industria, con posibles consecuencias sobre el empleo y la capacidad de abastecimiento local.

Fuente: Infobae

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